origen, la semilla

Hacer una película “sobre el corazón”.

El inicio de la aventura sucede cuando Joan siente poner la vida en manos del corazón. Esta actitud de confianza le acompaña hacia un sinfín de situaciones y preciosos encuentros que forman parte esta actividad audiovisual, una película documental de acción, donde es igual de importante “lo que se cuenta” y “cómo ha sucedido”, lo que se cuenta.

Apasionado de manera natural por la curiosidad y el desarrollo del ser humano, su entusiasmo por la vida se fue deteniendo sobre el año 2007, hasta entrar en crisis, donde cambiaron y se deterioraron las relaciones personales, sociales y profesionales.

Comienza en 2007 un recorrido a través de una diversidad de procesos de exploración, investigación, voluntariado, formación y participación relacionados con el desarrollo, el reconocimiento de la parte mental, emocional, física y espiritual del ser humano.

Esta maravillosa y a veces inquietante aventura sucede durante dos años, mayoritariamente viajando por España y otros lugares del planeta.

Después de estos años intensos de “desarrollo y sensación de despertar de un largo sueño”, al regreso de Seattle en octubre de 2009, llega un momento en que siente rendirse de manera clara formulando una pregunta: ¿Que es lo que hay que hacer?

En ese momento aparece una respuesta de la vida: *”hacer una película sobre el corazón”*. Pero ¿Cómo iba a hacer una película si no tenía experiencia, ni idea de como realizar algo así? ¿Cómo iba a realizar algo artístico y creativo si me había pasado casi toda la vida rechazando y desvalorizando esa parte de mí? ¿Cómo podía ser que “me tocase” hacer algo así, cuando pensaba que la vida me llevaría a algo más relacionado con ir de “misionero” a los países donde se “pasan necesidades” para ayudar?

### Y SUCEDIÓ!!

Después de varias sincronías, comenzamos a grabar el 18 de enero de 2010 con Federico Mayor Zaragoza en Madrid, la primera conversación en confianza.

Al acabar le preguntamos: ¿por donde seguimos? y asi comenzamos este camino.

Cuando llevábamos ya algunas grabaciones, también aparecía mucha gente amiga del proyecto que recomendaban a personas. Incluidos los que yo mismo iba “cruzando” por los sitios a los que viaja, también les propuse,a algunos,  un encuentro para grabarlo.

Este árbol de personas que hemos grabado, se compone por un lado de una línea de aquellos que se han ido señalando unos a los otros como si fuese un rumbo, además de otras personas “espontáneas” que nos íbamos encontrando por el camino.

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