origen, la semilla

Hacer una película “sobre el corazón”.

El inicio de la aventura sucede cuando Joan Muñoz sintió que debía poner la vida en manos del corazón. Esta actitud de confianza le ha ido guiando hacia un sinfín de situaciones y preciosos encuentros que han dado lugar a esta actividad audiovisual, una película documental, donde es igual de importante “lo que se cuenta” y el “cómo ha sucedido” lo que se cuenta.

“Aunque apasionado de manera natural por el conocimiento y el desarrollo del ser humano, “mi vida” se fue deteniendo sobre el año 2007. Hasta entrar en un callejón sin salida, donde cambiaron y se deterioraron las relaciones personales, sociales y profesionales.

Así comenzó en 2007 un recorrido a través de una diversidad de procesos de investigación, voluntariado, formación y participación relacionados con el desarrollo, el reconocimiento de la parte mental, emocional, física y espiritual del ser humano durante 2 años (2007-2009).

Esta maravillosa y a veces inquietante aventura sucedió mayoritariamente viajando por España entre Madrid, Barcelona, las Islas Baleares y algunos lugares como Findhorn, Seattle, San Francisco, Denver, Varanasi, Rishikesh, Bombay y Nueva Delhi.

Después de estos años intensos de “desarrollo y sensación de despertar de un largo sueño”, al regreso de Seattle en octubre de 2009, llegó un momento en que sentí rendirme de manera clara.

En ese momento la respuesta de la vida fue: *”hacer una película sobre el corazón”*.
¿Cómo se iba a hacer una película si no tenía experiencia, ni idea de como realizar algo así? ¿Cómo iba a realizar algo artístico y creativo si me había pasado casi toda la vida rechazando y desvalorizando esa parte de mi?

¿Cómo podía ser que “me tocase” hacer algo así, cuando pensaba que la vida me llevaría a algo más relacionado con ir de “misionero” a los países donde se pasa hambre y necesidades para ayudar?

### Y SUCEDIÓ!!

Después de varias sincronías “como milagros”, comenzamos a grabar el 18 de enero de 2010 en el despacho de Federico Mayor Zaragoza en la calle Velázquez de Madrid, la primera conversación en confianza.

Cuando llevábamos ya algunas grabaciones, también aparecía mucha gente amiga del proyecto que recomendaba a personas interesantes para explicar su historia. Incluidos los que yo mismo iba “cruzando” por el camino y a quienes un día también les propuse un encuentro para grabarlo.

Este árbol de personas que hemos ido grabando se compone por un lado de una línea de aquellos que se han ido señalando unos a los otros como si fuese un rumbo, además de otras personas “espontáneas” que nos íbamos encontrando por el camino.